Los elfos

Los elfos son criaturas míticas del folklore nórdico, que aparecen con frecuencia en la fantasía medieval.

Los elfos en la mitología nórdica

En la mitología nórdica, los elfos se denominan Alfs o Alfr, también llamados «elfos de la luz» Ljosalfr. Son descritos como seres bellos y luminosos, o bien seres semidivinos o mágicos, similares a la imagen literaria de las hadas o las ninfas. De hecho, la palabra «Sol» en nórdico era Alfrothul, o Rayo Élfico; se decía que por ello era mortal para elfos y enanos.

elfos

Se habla de dos -incluso tres- grupos (Razas) de elfos:

  • Elfos de la luz (Bien): originarios de Alfheim («Hogar de Elfos»), también llamada Ljösalfheim («Hogar de la Luz Élfica»), que era el reino que regía Freyr y que era uno de los Nueve Mundos -el más alto de ellos- que conectaba el Árbol del Mundo Yggdrasil. Muy hermosos y brillantes iban vestidos con telas muy finas y transparentes. Amaban la luz, eran bondadosos con los hombres y generalmente se aparecían bajo la forma de niños bellos y amables.
  • Elfos de la oscuridad (Mal), llamados swartalfr («elfos oscuros»), tan parecidos a la idea actual de «enano» que muchos textos simplemente los llaman enanos. Vivían «bajo tierra» en Schwarzalbenheim. Eran feos, de nariz larga y de un color moreno descrito como «sucio». Aparecían sólo por la noche, pues huían del sol como de su mayor enemigo, pues si un rayo de luz caía sobre uno de ellos quedaba inmediatemente convertido en piedra. Su lenguaje era el eco de las soledades y vivían en cuevas y grietas. Se creía que habían nacido de las larvas y que después los dioses los dotaron de forma humana y gran sabiduría. Tenían gran conocimiento de los poderes ocultos de la naturaleza y de la escritura rúnica, que grababan y explicaban. Eran hábiles artífices y trabajaban los metales y la madera. Entre sus obras más reconocidas por todos, estaba el martillo de Thor y el barco Skidbladnir, que entregaron a Freyr. Esta nave era tan grande que podía contener a todos los dioses con sus utensilios y armamento, y tan ingeniosamente construida, que podía plegarse y meterse en una bolsa de viaje.