
Capítulo XVII
Los Grandes Maestres (II)
Andrés de Montbard, el quinto Gran Maestre de la Orden, 1154-1156; cuando fue elegido era uno de los miembros de mayor edad de la Orden ya que fue uno de los míticos nueve fundadores. Era tío de San Bernardo de Claraval. Habiendo sido Senescal de la Orden entre 1148 y 1151, fue elegido con la oposición de otro candidato que contaba con el apoyo de Luís VII, Rey de Francia. La primera mención de su nuevo cargo está fechada el 27 de mayo de 1155 en un escrito del Rey de Jerusalén Balduino III. Según el registro de defunciones de la parroquia de Bonlieu, su muerte de produjo el 17 de octubre de 1156.
Le sucedió ese mismo año, Bertrand de Blanquefort, 1156-1169, Originario de Guyenne y pariente del Papa
Clemente V. El cronista Guillermo de Tiro lo describió como un hombre "religioso y lleno del temor de Dios". También se le consideraba como un gran guerrero con gran sentido común y de una extremada honradez.
El 19 de junio de 1157 fue hecho prisionero en el río Jordán en el lugar llamado el vado de Jacob, junto a más de 80 Templarios por Nur al-Din. Tres años después, su rescate pagado por Manuel I Comeno, Emperador Bizantino, le permitiría ser liberado con más de 6.000 cautivos.
Acompañó a Amalarico I de Jerusalén en su expedición a Egipto; pero tuvo que regresar precipitadamente para, a la cabeza de sus Templarios y de los cruzados llegados de Europa, entre los que se encontraba Guy de Lusignan, contener a Nur al-Din, quien, aprovechando la ausencia del rey Amaury, atacaba las regiones de Antioquía y Trípoli.
Las relaciones con Amalarico se degradaron, cuando éste hizo prender a 12 Templarios acusados de cobardía, pues habían entregado a Nur al-Din la fortaleza en la que montaban guardia. En 1167, Bertrand de Blanquefort retiró su apoyo a Amalarico I de Jerusalén, que deseaba anexionarse Egipto, alegando que eso sería romper el tratado negociado unos meses antes por el templario Geoffroy de Foulcher y que esta intervención militar volvería a unir a los musulmanes. Efectivamente, la expedición acaba en un desastre; pero Bertrand de Blanquefort no llegará a verlo ya que fallece el 2 de enero de 1169, según el registro parroquial de Reims.
Introdujo reformas en la regla templaria y obtuvo del papa Alejandro III el derecho de los grandes maestres de la orden a llevar en lo sucesivo el título de « maestre por la gracia de Dios » y el de ostentar un bastón de mando, el Abacus.
Le sucedió Philippe de Milly, 1169-1171. Nacido a comienzos del siglo XII en el seno de una familia procedente de Picardía en Nablús en el reino de Jerusalén; hijo de Guy de Milly y de Étiennette de Nablús. Intercambió con el rey Balduino III de Jerusalén su posesión de Nablús por la de Montréal.
Después de enviudar entró en la Orden del Temple en 1148.
Su único hecho de armas conocido fue la defensa de Gaza ante las tropas de Saladino. Presentó la dimisión de su cargo en la Pascua de 1171 mientras estaba en Constantinopla en compañía del rey Amalarico I de Jerusalén. Se desconoce como acabó su vida, aunque es probable que ingresara en un monasterio cisterciense como era costumbre en un caballero templario al dejar el servicio activo.
Eudes de Saint-Amand, 1171-1179, fue su sucesor. El octavo Gran Maestre pertenecía a una familia noble del
Limousin. Marcharía muy joven a Palestina pues cuando asumió la jefatura de los Templarios, tenía en su haber una importante carrera militar, ya que había ocupado el cargo de mariscal del reino y vizconde de Jerusalén. Aunque gozó de una reputación como hombre sagaz y de gran coraje, el cronista Guillermo de Tiro lo describió así: « Hombre ruin, soberbio, arrogante, que respira sólo furor, sin temor de Dios y sin consideración hacia los demás….murió en la miseria, sin pena de nadie. »
Nada más ser elegido se opuso al rey Amalarico I de Jerusalén al rechazar presentar ante la justicia real al Templario Gantier du Mesnil, culpable de haber asesinado a un emisario del Viejo de la Montaña. Su enfrentamiento duró hasta la muerte del rey, al que sucedió el joven y enfermo Balduino IV, el Leproso. En 1177, Saladino lanzó un ataque sobre Ascalón con casi 20.000 hombres. Mientras Balduino IV se dirigía a su encuentro con apenas 3.000 infantes y 375 caballeros, de los que 80 eran templarios conducidos por su Gran Maestre.
La batalla de Ascalón fue una gran victoria de los cristianos conseguida en parte gracias al ímpetu y a la furia de la carga de los Templarios. Sin embargo, al año siguiente, mientras que el ejército construía un fuerte sobre el río Jordán, fueron sorprendidos por Saladino. Sólo resistieron los Templarios, al igual que los Hospitalarios, y todos sucumbieron a excepción de Eudes de Saint-Amand. El sultán deseaba intercambiarlo por uno de sus sobrinos prisionero de la Orden; pero el Gran Maestre rechazó la oferta, «Yo no puedo autorizar con mi ejemplo la cobardía de mis caballeros que se dejarían prender con la esperanza de ser rescatados. Un templario debe vencer o morir, y no puede dar por su rescate otra cosa que no sea sino su puñal y su cinto.»
Llevado al cautiverio, murió en Damasco el 19 de octubre de 1179, lo que es confirmado por el registro de Reims.
También te puede interesar:
- Los Templarios: Orden de los pobres caballeros de Cristo y del Templo de Salomón – Cap I
- Los Templarios Orden de los pobres caballeros de Cristo y del Templo de Salomón – II
- Los Templarios: Orden de los pobres caballeros de Cristo y del Templo de Salomón – III
- Los Templarios Orden de los pobres caballeros de Cristo y del Templo de Salomón – Cap IV
- Los Templarios Orden de los pobres caballeros de Cristo y del Templo de Salomón – Cap V
- Los Templarios Orden de los pobres caballeros de Cristo y del Templo de Salomón – Cap VI
- Los Templarios Orden de los pobres caballeros de Cristo y del Templo de Salomón – Cap VII
- Los Templarios: Orden de los pobres caballeros de Cristo y del Templo de Salomón – Cap VIII
- Los Templarios Orden de los pobres caballeros de Cristo y del Templo de Salomón – IX
- Los Templarios: Orden de los pobres caballeros de Cristo y del Templo de Salomón – X
- Los Templarios Orden de los pobres caballeros de Cristo y del Templo de Salomón – Cap XI
- Los Templarios: Orden de los pobres caballeros de Cristo y del Templo de Salomón – Cap XII
- Los Templarios: Orden de los pobres caballeros de Cristo y del Templo de Salomón – Cap XIII
- Los Templarios: Orden de los pobres caballeros de Cristo y del Templo de Salomón – Cap XIV
- Los Templarios: Orden de los pobres caballeros de Cristo y del Templo de Salomón – Cap XV
- Los Templarios: Orden de los pobres caballeros de Cristo y del Templo de Salomón – Cap XVI
Sigueme por Twitter


COSAS SOBRE LOS TEMPLARIOS